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viernes, 25 de noviembre de 2011

Un anticuerpo llamado CRISIS

   
   El “tercer mundo” en el “primero”, nadie está a salvo de la vorágine capitalista y cuando digo capitalista, no me estoy acogiendo a ningún discurso de la izquierda, lo hago en el sentido literal de la palabra. Es el capital quien dirige el mundo y hoy más que nunca, todo se reduce a economía, no importan las víctimas, solo importan las cifras. Uno,cien millones de muertos, sea cual sea el coste de esta crisis en vidas humanas, terminara siendo, desgraciadamente, el balance positivo en las cuentas de la elite dominante. Y no es nada nuevo, aunque nos sorprenda en la madrugada de una democracia perezosa, ya ha ocurrido otras veces. Seria conveniente hacer un poco de memoria: el 23 de octubre de 1929 estalló en Estados Unidos una crisis económica sin precedentes, cuyos efectos, que se prolongaron durante muchos años, resultaron catastróficos en todo el planeta. La especulación ciega que llevó a la quiebra de Wall Street y la incapacidad voluntaria o no, de los gobiernos para controlar aquella crisis se encuentran en el origen de lo que, para muchos historiadores, desencadenaría diez años más tarde la Segunda Guerra Mundial, con su sangriento saldo de más de 50 millones de muertos.Sus antecedentes, la primera guerra mudial y los felices años veinte.
El crack de la bolsa de Nueva York no sólo supuso la descapitalización repentina de la industria y las empresas norteamericanas. A partir de ahí, Estados Unidos exportó la crisis al resto del mundo.

Casi ochenta años después volvemos a encontrarnos en una encrucijada de caminos, en el pasado del liberalismo se pasó a un sistema mixto, involucrando en este entramado de especulaciones y negocios a los propios estados, quizá ahí empezó a fraguarse lo que hoy acontece, estados endeudados al servicio del gran capital. ¿Todo se debe a una estrategia? Se especula con la idea de que un nuevo sistema, el neoliberal, está implantándose en todo el mundo, pero, ¿realmente es nuevo? Los grandes capitales, no tienen prisa, y si el resultado es alaguaño, no importa que este se produzca a largo plazo.Esto es lo que en mi opinión,  ha ocurrido, hoy se ha cumplido el plazo. Durante este proceso de muchos años, se nos han ido recortando los derechos adquiridos tras la primera gran crisis, nuestra lucha contra el liberalismo económico, parecía ir viento en popa, nada mas lejos de la realidad. ¿Qué es eso de políticos comprometidos y con ideales? No son posibles en un sistema, que antepone los intereses económicos y particulares de una minoría,  a los interés de toda la humanidad; se pueden hacer las cosas como si de una carrera de fondo se tratara en intentar aprobar leyes que nos beneficien a todos,en cuatro años, tal y como se hizo en la España de la primera legislatura de Felipe Gonzalez, pero al final, todos son devorados por los intereses económicos del gran capital.

Y si, casi ochenta años después, una se pregunta, ¿como es que se repite la jugada? Existen muchas, yo diría que demasiadas semejanzas entre aquella crisis y la actual, la relación del dólar y la libra en el 29 es parecida a la que se da en la actualidad entre el dolar y el euro. Las mismas políticas monetarias expansivas que  como entonces, generan auges artificiales y como entonces, los mismos que crean la burbuja luego la pinchan asustados o no, ante el gran tamaño adquirido de la misma.

Con el neoliberalismo que amenza, los estados, se convierten, son ya, acciones en bolsa y las primas de riego, tan nombradas, parecen marcan su valor. Los gobiernos privatizan sus empresas punteras, y lo hacen de una manera que contrasta con el liberalismo preconizado, ya que permanencen vinculados a dichas emresas hasta que estas obtienen beneficios, a esto lo llaman saneamiento, hay en estas operaciones un intervencionismo solapado, que ha diferencia del que se dio en el 29, no busca el equilibrio social . Junto a estas semejanzas hay ademas, un factor común: E.E.U.U, su crisis, que la tiene, así como su respuesta, influye directamente en el resto del mundo. Si bien en el pasado se adoptaron políticas intervencionistas, hoy la intervención de los estados, en el rescate de entidades financieras, por ejemplo, son meras transacciones comerciales, en las que realmente se esta negociando el futuro de una nación, véase el caso de Grecia, su rescate supuso y supondrá pingues beneficios para sus rescatadores, prestar un dinero, que realmente te han prestado antes a prácticamente cero de interés, a un interés muy elevado, es sin duda un gran negocio y un negocio redondo, ya que jamas revertirá en el contribuyente que lo hace posible. Esto es lo que hoy evita el cataclismo. 
¿Hasta que punto los gobiernos, no son ya una facción más de los que manejan el capital? De ser asi estaríamos frente a un sistema que no se esta defendiendo, que ni siquiera está siendo amenazado, estaríamos frente a un sistema que lo que está haciendo realmente es atacar, atacar nuestras expectativas de futuro, destruir el espejismo de que las diferencias de clase, cada vez son menores, devolviéndonos a la cruda realidad. Hoy luchamos por unos derechos por los que ya lucharon y lograron nuestros abuelos y lo hacemos como si fuera una nueva meta a conquistar, como si nunca los hubiéramos tenido, no es cierto y sin embargo gracias a la crisis, casi lo creemos.

Comparando el proceso con una maquina de diálisis, yo diría que estamos en el flujo de la tragadia, donde se reciclan los líquidos y se filtra el entusiasmo: Solo cabe la supervivencia frente a la opulencia y el bien estar de unos pocos, que son, siempre pocos y siempre los mismos.

¿Qué es esta crisis? En un sistema como en el que vivimos, donde los números son más que las personas, la crisis es un anticuerpo contra el virus de la igualdad, contra la amenaza de un resultante positivo en las cuentas de todos. 

El Cesar se siente satisfecho una vez mas, siente que todo está de nuevo en orden y cada uno en su sitio.


A.M.G


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